Un problema puede empezar en un ámbito de decisión y terminar impactando en el otro. Por eso los métodos Pillow pueden trabajar de manera independiente o combinada.
Las paradas de máquina y el scrap no quedan en el tablero de planta: terminan explicando el costo unitario, el margen del período y la proyección de resultado.
Un producto que aparece con margen bajo obliga a mirar cómo se fabrica: rendimiento, tiempos, mermas y horas de máquina reales detrás de ese costo.
La capacidad ociosa no se factura, pero se paga igual. Sin medirla, el costo de estructura se reparte sobre supuestos que nadie revisó.
Si ya intentaste implementar un ERP y fue una mala experiencia, esto te va a sonar.
Resolvemos el proceso, la operación y los datos. La herramienta viene después.
Si te sentís identificado, hablemos